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Close-up picture of the legs, feet and hands of a woman on a Yoga mat.

Quiero empezar Yoga, pero....

Bendito el día en que tomas la decisión de empezar Yoga....y ahí te quedas porque, literalmente, no sabes bien ni cómo empezar a buscar, ni qué buscar exactamente.


Lo primero que me gustaría transmitirte es que, si estás queriendo hacer Yoga pero dudas de si el Yoga "es para ti", ten en cuenta que no hay ninguna condición necesaria para poder hacer Yoga, salvo tus ganas de hacerlo. Yoga es para tod@s. Solamente hay que encontrar el tipo de práctica que se ajuste a tu necesidad.


Pero... ¿por dónde empezar a buscar? Hay tantos estilos de Yoga, escuelas, videos, técnicas, profesore/as... Sé lo abrumador que puede ser. Pero no hay por qué desesperar.


Primeros pasos


Para empezar, es muy útil que definas qué esperas de la clase de Yoga. Preguntarte “por qué quieres empezar Yoga” te ayudará a encauzar tu búsqueda.


Una vez tengas claro este primer punto, te sugiero que investigues primero las posibilidades que tienes cerca, literalmente. Recorre tu barrio en busca de estudios de Yoga, pregunta a alguna persona que conozcas y que practique regularmente, adónde hace Yoga y/o con quién.


Si estás empezando de cero, lo ideal es dar tus primeros pasos con a guía de un/a profesor/a experimentado/a, en formato presencial. Si no tienes ningún centro de yoga o profesor/a cerca, siempre puedes buscar en internet alguna propuesta que te llame la atención.


A estas alturas, si ya has buscado opciones - ya sea en tu barrio o en internet - lo más probable es que te hayas encontrado con que hay muchos tipos de Yoga y que no estés segura/o detengas muy claro cuál elegir, o cuál es mejor para ti. Pero no te dejes abrumar por los nombres o las apariencias de estos estilos de Yoga porque, en cierta forma, es más importante que la práctica sea adecuada a tu necesidad y que te haga sentir bien, que el tipo de Yoga que elijas.


Sin embargo, siempre viene bien tener una cierta idea de qué caracteriza a los diferentes estilos de práctica, así que voy a contarte un poco sobre algunos de los estilos de Yoga más comunes que puedes encontrarte en tu búsqueda, para que te orientes.


Los estilos de Yoga


Si empiezas a buscar información sobre clases de Yoga, lo más probable es que te aparezcan distintos nombres, tipo: Iyengar Yoga, Ashtanga Yoga, Kundalini Yoga, Hatha Vinyasa, Yin Yoga y varios más, y esto puede resultar muy confuso cuando una/o está empezando la búsqueda.


Yoga es una disciplina muy antigua y, con el paso de los años, ha ido tomando diferentes formas, diversificándose en estilos y escuelas según el linaje o el foco que se la ha dado a la práctica. 

De ahí, los diferentes nombres


Hay algunos estilos que se han popularizado más y de estos quiero contarte, ya que son los que te cruzarás con más frecuencia, así puedes ver los distintos enfoques que puede tomar la práctica y lo que cada uno intenta aportar, desde su perspectiva.


Pero déjame decirte que, más allá de estilos, cada persona que guía la práctica es un universo y no sólo tendrás que sentirte cómodo/a con un estilo de yoga, sino también con la manera de transmitirlo del instructor/a.


clase grupal de Yoga restaurativo


Hatha Yoga es considerado el Yoga a partir del cual surgen las diferentes escuelas o estilos más conocidos en Occidente y no es, en esencia, un "estilo" de Yoga sino que es, literalmente, Yoga. En las clases de Hatha Yoga se suelen combinar posturas, respiración, concentración y movimientos suaves, fomentando la consciencia corporal, la fuerza, la flexibilidad y la relajación en una práctica integral, nutritiva y estabilizante.


Ashtanga Yoga es una práctica más dinámica y estructurada, con secuencias fijas de posturas que se realizan en un flujo continuo. Suele ser una práctica físicamente intensa y muy meditativa, una vez trasciendes el esfuerzo físico.


Kundalini Yoga es una práctica dinámica que fusiona posturas, respiración, canto de mantras y meditación, con el fin de despertar el cuerpo y la mente y movilizar la energía. Kundalini Yoga, comúnmente llamado "el yoga de la energía", puede ser una práctica intensa, dependiendo de quien lo guía y del contexto.


Yin Yoga es una práctica pausada, generalmente realizada en el suelo, en la cual se exploran posturas mantenidas por varios minutos con el fin de profundizar en los tejidos conectivos del cuerpo y acceder a la cualidad más receptiva o yin, del ser. Aunque de naturaleza suave, Yin Yoga puede ser intenso si estás iniciándote en Yoga y la práctica no se adapta a ti.


Yoga Restaurativo es también una práctica pausada que se realiza mayoritariamente en el suelo, utilizando accesorios como cojines y mantas para sostener el cuerpo en posturas relajantes, ayudando a liberar tensiones y reducir el estrés mediante la activación del sistema nervioso parasimpático. 


Yoga Terapéutico utiliza posturas y otras técnicas de Yoga para tratar dolencias físicas o emocionales específicas, para promover la salud y el equilibrio general. Generalmente se realiza en grupos pequeños o de forma individual.


Si te has de decantar por algún estilo en concreto, estilos como Hatha Yoga, Yoga Restaurativo, Yoga con Silla o Yoga Terapéutico pueden ser los más adecuados para empezar a practicar desde cero.

También pueden ser otros estilos, si es una clase especial para principiantes y, especialmente si, quien guía la clase está abierto/a a modificar la práctica a tu necesidad.


En general, no hay un estilo de Yoga “mejor” o “peor” que otro. Por cuál estilo te decidas, dependerá de varios factores. El primero, que quien guía la clase la guíe para quien tiene delante y no "en general".


Hablar previamente con el/la profesor/a acerca de tus necesidades en relación a la práctica y, eventualmente, probar la clase, es un primer paso.


Una vez pruebes una o un par de clases, lo ideal es que te tomes un tiempo para sentir si la clase te aporta algo positivo, aunque no sea exactamente en la dirección hacia la cual querías ir cuando decidiste empezar.


Tu eres el “termómetro”, la única persona verdaderamente capacitada para saber si la práctica es adecuada o no para tu realidad. Eventualmente, si tus dudas son relacionadas directamente con tu estado de salud en relación al Yoga, también puedes consultar con un/a médico/a de tu confianza para que te lo aclare.


Y, sobre todo, una vez sepas lo que estás buscando y elijas empezar con alguien en algún lugar, prueba y vuelve a probar todas las opciones que necesites hasta que encuentres la que funciona mejor para ti.


Encontrar la práctica adecuada a veces es algo que sucede rápidamente pero otras veces lleva su tiempo. Todo el proceso sirve, eso es seguro. Así que, por favor, no te desmotives si a la primera no funciona y no tengas miedo de cambiar, si así lo sientes.


Integrar Yoga a tu día a día, es un regalo que te haces para todo la vida.


¡Feliz práctica!

Caro