La práctica de yoga individual no suele ser tan conocida ni tan popular como la práctica de yoga en grupo.
Y no me refiero a practicar solo/as en casa frente a un video, sino a la clase donde el/la profe de yoga guía una práctica totalmente personalizada, diseñada de forma exclusiva para quien tiene en frente.
Tuve la suerte de que, cuando conocí el yoga, mi primer contacto con la práctica fue así. Y digo que "tuve la suerte", porque realmente creo que haber empezado yoga de esta manera, me dio una forma muy particular de ver el yoga.
Jorge, mi primer maestro, solo daba clases individuales. No conocí las clases grupales de yoga hasta que vine a vivir a Barcelona. Así que pasé varios años de mi vida experimentando "de primera mano" lo que significa adaptar una sesión de yoga a la persona, tanto desde una visión a nivel físico y emocional, como desde la mirada específica del día concreto en el que sucede la práctica.
Sin saberlo, esto fue construyendo una forma de vivir el yoga que impregnó todo lo que vino después.
Hay varias diferencia esenciales entre una clase de yoga en grupo y una práctica de yoga individual
Empecemos por hablar de la personalización, la parte más interesante de esta forma de encarar la práctica: en la clase individual cada sesión está concebida atendiendo a tus necesidades y objetivos personales. A diferencia de lo que sucede en una clase grupal, no eres tu quien ha de adaptarse a la práctica sino que es la práctica de yoga la que se adapta a ti. Cada sesión es única y adecuada a tu realidad: te acompaña en tu vida diaria, transformándose en un hábito de bienestar exclusivamente diseñado para ti.
Y, muy relacionado con e la personalización, otro aspecto destacable de la práctica indovidual es la atención exclusiva: a diferencia de lo que sucede en una clase grupal, en la clase individual cuentas con una guía directa para ti, tanto en las indicaciones durante la práctica, como en la aclaración de todas las dudas o inquietudes que puedan surgir.
También ofrecen privacidad: practicar yoga en grupo puede resultar intimidante, sobre todo si estás empezando. Si prefieres practicar en un entorno más recogido, el trabajo individual te ofrece un espacio íntimo donde practicar sin distracciones y donde "ir a tu propio ritmo" se vuelve algo natural.
En cuanto a la posibilidad de profundización, la clase de yoga individual abre la puerta a explorar diferentes aspectos de la práctica que, muchas veces, en las clases grupales quedan relegados a un segundo plano o a sesiones especiales fuera del horario regular. Si sientes interés sobre algún tema particular, cuentas con apoyo y asesoramiento personalizado para poder profundizar en él de forma directa.
Y una de las "estrellas" del yoga individual: el horario flexible. Muchas veces tenemos la intención de sostener una práctica o actividad que nos hace bien, pero nos cuesta mucho adaptar nuestros horarios a ella, y acabamos abandonándola: las clases individuales permiten programar clases en los horarios que mejor te convengan, facilitando la constancia y el compromiso.
Y lo mismo con la modalidad flexible: al igual que la flexibilidad en los horarios,elegir un formato de clase que te resulte práctico facilita la regularidad en la práctica. Online o presencial, en interior o al aire libre, puedes disfrutar de tu práctica en la forma que mejor se adapte a tu realidad.
En definitiva, el yoga individual personalizado te aporta muchos beneficios a la vez que te ofrece muchas opciones para poder practicar a tu ritmo y con regularidad. Así que, si estás buscando una práctica personalizada, tienes horarios cambiantes y deseas incorporar herramientas significativas para tu día a día, esta modalidad puede ser una excelente opción.
Espero que te sirva para elegir el tipo de práctica que mejor se adapte a tu gusto y a tu necesidad!
Un abrazo
Caro
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